La glándula tiroides
Visita, Ecografía, Analítica y Seguimiento
Evaluación y diagnóstico de la patología tiroidea.
Visita Presencial Inicial
En la primera consulta, se evalúa el estado de la glándula tiroides mediante una exploración clínica detallada. Se recopila el historial médico mediante una anamnesis y síntomas como fatiga, cambios de peso o alteraciones en el ritmo cardíaco. Se realiza palpación del cuello para detectar nódulos o alteraciones y, si es necesario, se solicitan pruebas complementarias como ecografía tiroidea y análisis de sangre. Esta visita es clave para definir el diagnóstico y plan de seguimiento adecuado.
Evaluación clínica inicial con historial médico.
Exploración física y palpación tiroidea.
Solicitud de ecografía y analítica según hallazgos.
Definición del plan de seguimiento.
Ecografía tiroidea
La ecografía de tiroides es una prueba no invasiva que proporciona imágenes detalladas de la glándula. Permite evaluar su tamaño, estructura y detectar nódulos. Se aplica un gel en el cuello y se desliza un transductor de ultrasonido sin causar molestias. Es clave para diferenciar entre nódulos benignos y sospechosos, además de guiar biopsias si es necesario. También ayuda a monitorizar la evolución de enfermedades tiroideas.